domingo, 27 de mayo de 2018

Presentación de de "El lector y otros emojis"

El domingo 20 de mayo se presentó en el Salón de la editorial Dunken el libro "El lector y otros emojis" antología seleccionada por el escritor Julián Bronn que incluye mi cuento "Hachazo".

Estuvo presente la escritora y coordinadora de ROI (Recepción de Obras Inéditas de la editorial) Marita Rogriguez-Casaux quien junto al compilador dieron un panorama del contenido del libro invitando a los autores a leer sus trabajos o fragmentos de ellos.

Kronn haciendo honor al título del libro llevó unos anteojos emoji que cada uno de nosotros lució tanto en la lectura de los textos como en las fotos.





jueves, 17 de mayo de 2018

Hachazo


Justo sobre su cabeza escuchó un sonido sibilante. No. Era más un chasquido,  un ruido seco y tajante como si una espada filosa hubiera cortado el aire. Levantó la vista y buscó a su alrededor. Nada había cambiado en su entorno, pero esa especie de latigazo rápido y preciso le había partido el cráneo como a una simple sandía. Instintivamente, se llevó las manos a la cabeza. Cada una de sus palmas chocó con algo, a derecha e izquierda, como si alguien le hubiera puesto el sombrero de Napoleón y ella estuviera tocando sus puntas. Corrió hacia el espejo y vio que desde el mentón hasta la nuca se abrían dos mitades que caían a los lados. Desde su fontanela hasta la coronilla una hendidura despejaba un triángulo por el que se podía ver todo lo que estaba detrás de ella. Sólo a la altura de la garganta seguía unida al tronco, su testa semejaba un libro de muchas páginas abierto en el medio. No había sangre, ni se veían partes de su cerebro, el corte había sido tan limpio como el de un cirujano experto.
Se quedó ahí, con los ojos fijos en su nuevo aspecto, paralizada.  Una y otra vez, iba del espejo al sofá, donde se desplomaba, quizás… esperando que el mismo chasquido mágico que le dejara esta imagen le restituyera la otra.
Lo cierto es que el resto del cuerpo le funcionaba, especialmente las piernas que ya no le pesaban y le permitían desplazarse con naturalidad.
El gato sería su prueba de fuego. Le había abierto la puerta para que hiciera sus recorridas habituales y , en cualquier momento, volvería. La asustaba pensar cuál sería su reacción al verla. Pero la zozobra no le duró mucho porque, en ese momento, el animal entró al living, se detuvo frente a ella, arqueó el cuerpo hacia atrás en visible actitud de ataque y luego se echó relajado sobre su almohadón predilecto, sin dar ninguna importancia al cambio.
Era de noche, hasta la mañana siguiente no tendría necesidad de retomar su vida normal. Tal vez todo se restableciera luego de dormir unas horas.

A la mañana siguiente, todo seguía igual, aunque, curiosamente, no se preguntó si tomaba mate o café, tampoco escuchó las órdenes y contra-órdenes que se entremezclaban en su mente. El diálogo cacofónico en su interior había cesado. Tranquila y sin cuestionamientos, se dirigió a la cocina y se preparó un café. Luego decidió que era el momento de confrontar la calle. Advirtió que su andar no pasaba desapercibido. Los chicos la señalaban, las mujeres cuchicheaban entre ellas y, repetidamente, la miraban. Era una situación inédita que experimentaba con total serenidad.
Erguida y orgullosa, continuó desplazándose, impertérrita a las miradas que tanto le preocuparan antes cuando, ensimismada, no podía detectar si era observada o no, ya que se sentía gris y anodina y apuraba el paso tratando de que no la vieran cuando en su interior  estaba convencida de que nadie la veía.
Pero esto había cambiado. Podía fijar la vista en los ojos de la gente, aceptar que susurraran al verla y mover su cuerpo con  gracia y armonía, saludando con amable sonrisa.
No siempre había sido así, hubo una época en que su cabeza estaba unida al cuello y éste a los hombros,  como la de todos, como las de aquellos cuya mirada la hacía sentir   asfixiada pero que ahora podía percibirlos desde otra perspectiva. Los veía tal como eran, seres preocupados por escuchar sus propias voces, tal como había sido ella y, al igual que ella antes, prisioneros de sus propias mentes. Quizás, de a ratos, esperando el hachazo liberador.



Cuento seleccionado por el escritor Julián Kronn para integrar la antología "El lector y otros emojis" que se presentará el domingo 20 de mayo del corriente en la sede de la editorial Dunken. 
Mi agradecimiento al compilador y a la editorial ya que con ésta son siete las antologías en que he sido partícipe de ROI (Recepción de obras inéditas), un servicio a los autores para difusión de sus obras en forma gratuita y con la ventaja de participar con escritores de todas las provincias así como de otros paises.

Omi Fernández

sábado, 31 de marzo de 2018

Memoria para evitar la violencia


Todos recordamos muy bien las clases de geografía del colegio, la Argentina se componía del territorio continental y las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur. Hemos coloreado estas islas en los primeros grados del nivel primario, las hemos visto en los mapas, en los libros, en los planos de hule que se colgaban en el pizarrón, y esta imagen estaba ligada a una frase que nos repitieron hasta el cansancio: “Las Malvinas Son Argentinas”.  Esta afirmación la tenemos grabada en nuestras mentes desde la infancia. Sin embargo, al crecer e indagar sobre el tema, supimos que el litigio por la reivindicación de la soberanía territorial sobre estos archipiélagos data de 1833, año en que el Reino Unido las tomó por la fuerza. Los reclamos por su recuperación no cesaron por más de 150 años pero fue el 2 de abril de 1982 cuando las tropas argentinas desembarcaron en las islas.
El país estaba gobernado por una Junta Militar, que asumió tras un golpe de estado,  habíamos vivido una guerra sucia que dejó un saldo de treinta mil desaparecidos, la situación económica y social era caótica, los militares estaba desprestigiados y, aún cuando muchos desconocían la existencia de campos de concentración y torturas,  otros, miraban hacia un costado con el lema “algo habrán hecho”, pero ante la convocatoria por “las-Malvinas-son-argentinas”, una muchedumbre se reunió en la Plaza de Mayo en apoyo al general Leopoldo Galtieri, que con esta jugada –tal como había ocurrido con el mundial de fútbol- lograba distraer la atención de los graves problemas existentes.
Tanto quienes estaban a favor de esta guerra, como los opositores, una vez declarada se unieron en apoyo a todos los jóvenes que partieron hacia el sur, sin tener vocación ni experiencia militar. Con una instrucción básica otorgada por el servicio militar obligatorio, en la mayoría de los casos, sus intereses apuntaban al inicio de una carrera universitaria, o la necesidad de un buen trabajo para proyectar su vida futura, y/o el esparcimiento que corresponde a su edad tal como ir a bailar, escuchar un grupo musical o encarar una familia, pero todo esto quedó suspendido al ser convocados para servir a su país. Desgajados de sus hogares y enviados al sur, cambiaron ilusiones por el terror y horror  que implica una contienda de esta naturaleza.
Fueron dos meses, no más, pero dejaron  un saldo de muertos y heridos innecesarios, tal como todas las guerras han dejado desde tiempos inmemoriales.
La solidaridad de la sociedad toda se veía en las calles. Estaban los que iban con radios portátiles pegadas a sus oídos para tener la información de qué y cómo se desarrollaba el conflicto, las discusiones en los lugares de trabajo, los que donaban sus joyas, las mujeres que tejían calcetines de lana, las organizaciones de ayuda, pero esto no evitó que muchachos muy jóvenes vivieran una pesadilla que los marcó para siempre tanto a ellos como a sus familias y amigos.
Quién podía dudar que no por nada a Inglaterra se la llamó “la reina de los mares”, pero el poder de la negación por un lado y el de la esperanza por otro, unidos a la información dibujada desde el gobierno y suministrada por los medios periodísticos, hizo que la sociedad en su conjunto apostara por estos soldados improvisados que, en el sur, padecieron miedo, angustia, temperaturas a las que no estaban acostumbrados y falta de los implementos necesarios para enfrentar la batalla.
En ninguna guerra hay vencedores, todos son vencidos. Todos pierden. Sin embargo, si analizamos la situación mundial, comprobaremos que son muchos los pueblos que están padeciendo conflictos armados.
De nada sirven los adelantos científicos y tecnológicos si el género humano, por las razones que sea, sigue provocando situaciones de violencia, luchas fratricidas o intromisión bélica de países poderosos, en los conflictos internos de otro país.
Todos los argentinos nos lamentamos y compadecimos en aquel otoño del ‘82 del día a día que vivieron esos muchachos en las islas, pero ellos, no sólo sufrieron en el lapso del conflicto, sino después, cuando volvieron, por las consecuencias físicas y psíquicas que los marcaron.
Es esencial que todos conmemoremos el día 2 de abril, recordemos la deuda que tenemos con todos los soldados que, de una forma u otra, participaron en esta guerra innecesaria para la que no estaban debidamente preparados pero que igual tuvieron que asumir, que recordemos la pérdida de vidas y a los que, pese a sobrevivir, han quedado mutilados física o mentalmente.
Hay que mantener la memoria para priorizar y profundizar el diálogo en la solución de conflictos, evitando por todos los medios llegar a la confrontación armada.
Jorge Luis Borges, escribió a propósito de este tema:


JUAN LÓPEZ Y JOHN WARD

Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.

domingo, 3 de diciembre de 2017

El viernes 1 de diciembre se realizó la muestra anual del Círculo de Cuentos en el teatro Del  Pasillo, un espectáculo de cuentos no leidos sino narrados, de los que se interpretan como ocurría en aquellos viejos fogones que todos conocimos en los cuales una persona contaba y las otras escuchaban. Es importante recalcar esto en una época en que todos quieren ser escuchados pero nadie se detiene a escuchar a quien tiene al lado.

A diferencia de los fogones, aqui hubo una puesta en escena con dirección de Fer Narradora y  asistencia de Erika Brandauer quienes traspolaron el antiguo círculo alrededor del fuego por una suerte de área de recepción o foyer de teatro,  donde 8 mujeres vestidas de gala se paseaban, tomaban un trago, cuchicheaban dos aquí y tres allá, creando espacios para el siguiente cuento. Esta idea resultó interesante porque los espectadores teníamos la sensación de estar recorriendo el espacio con las cuentacuentos pero al mismo tiempo desconcertó al público, evitando que las artistas recibieran los merecidos aplausos, que disfrutaron al final.

La temática fue muy variada, relatos de humor directo como "Lavado, depilación y limpieza de cutis", de María Teresa Andruetto e interpretado por Alba Balboni, hasta "La Tana" un cuento de mi autoría, que tiene un carácter melancólico esperanzador muy bien interpretado por María Delia Gavin, quien demostró ductilidad al reproducir los acentos de gallega, italiana y paraguaya.
Al fin al nos invitaron a todos a concurrir el 16 de diciembre donde podremos escuchar otros cuentos de las mismas narradoras y está abierta la posibilidad de que los invitados lleven u lean su propio cuento-

Aquí la foto del equipo completo


Hasta la próxima
Omi Fernández

jueves, 30 de noviembre de 2017


En el espectáculo se leerán diferentes cuentos elegidos por las narradoras. María Delia Gavin leerá mi cuento "La Tana" publicado en "Dólmenes".

jueves, 16 de noviembre de 2017

Caloi y Clemente, siempre presentes

El 9 de noviembre de este año, Caloi hubiera cumplido 69 años, no llegó.  La muerte lo sorprendió el 8 de mayo del 2012. Sin embargo, la gente lo recuerda como lo que fue: un Grande.
El suyo, no sólo fue un humor muy argentino, sino también muy humano y comprometido con la realidad política, supo participar cuando lo que se imponía era el silencio, encontró una voz a través del humorismo que le permitió ser denunciante del Proceso Militar. Ese gobierno de facto que amordazó a la sociedad argentina con acciones tan despiadadas que la Revolución Libertadora, aquella del '55, pasa a ser -en la comparación- un juego de niños.
La tira de Caloi surge en 1973 con un personaje llamado Bartolo que maneja un tranvía y tiene una mascota sin brazos llamada Clemente. En su inicio, la historia giraba en torno a una visión melancólica de Buenos Aires, la mirada de Bartolo. Era un paneo por la ciudad con la intervención de su mascota como interlocutor, tal como Mendieta e Inodoro Pereyra, otros dos personajes grandiosos creado por su aún más grandioso autor: Roberto Fontanarrosa, que junto a Caloi, seguiremos recordando todos.
Caloi siempre tomó el pulso de la sociedad, si bien era salteño, su modo de analizar y vivir lo cotidiano, su pasión por el fútbol, por las mujeres curvilíneas y por el tango, lo convierten en un porteño, aunque ya el término excede a la General Paz, es un arquetipo humano que se ha tornado muy abarcativo. Lo que encuentra a través de su personaje es la preocupación cotidiana de los argentinos, y el hecho de que la tira fuera diaria le permitió a su creador ir creciendo y sintetizando el imaginario colectivo.
Año 1978: «los argentinos somos derechos y humanos», el público futbolero de todas partes acude al mundial de fútbol y frente a la consigna «nada de papelitos» Caloi utiliza a Clemente como un arma con la imagen del pajarraco sin brazos tirando papelitos en la cancha. Es que cuando, frente a la afluencia de extranjeros que provocaba el mundial, José María Muñoz, el relator deportivo de entonces, bajaba línea para que desde las tribunas no se tiraran papelitos con el propósito de evitar que la gente de otros países nos tildara de «sucios». Caloi captó la instrucción y la convirtió en resistencia, una resistencia pacífica y vestida de humor, con lo cual evitaba cualquier tipo de restricción o censura desde el gobierno.
Se criticaba a la A.F.A. y, por lo tanto, no se transgredía la consigna gubernamental, pero el pueblo en su conjunto también captó ese mensaje como una manera de confrontación, y los papelitos de Clemente ya son un hito en la historia de la resistencia de nuestra sociedad a los atropellos de quienes detentan el poder.
Otro tanto podemos decir de las votaciones del 2001, cuando mucha gente auto impugnó su voto colocando la imagen de Clemente en el sobre de los comicios.
Pero Caloi, no fue solamente el creador de Clemente, antes del '70 fue colaborador en la Revista Tía Vicenta y realizó el cortometraje “Las invasiones inglesas” que sólo por su título da cuenta de su interés por lo acontecido en toda la historia de nuestro país.
Entre la obra inolvidable que dejó está el programa televisivo «Caloi en su tinta», que se mantuvo en el aire por más de diez años, donde semana a semana nos acercaba cortos animados realizados en otros países. Gracias a este ciclo accedimos a la obra de grandes artistas plásticos de todos partes del mundo, nos mostró películas animadas que se destacaban por su nivel estético y semántico.
Puso en el aire óperas hechas por marionetistas internacionales basadas en obras como Turandot de Puccini y Rigoletto de Verdi (reducidas en su duración original y traducidas al inglés pero cantadas por artistas de primer nivel) que logró que muchos televidentes se acercaran por primera vez a ese género con tan mala prensa e incluso desestimado por el público que no lo conoce.
Realizó un largometraje animado «ánima Buenos Aires», que realizó con su compañera María Verónica Ramirez, que es productora ejecutiva y directora del film, junto a otros artistas gráficos como Carlos Nine, Pablo y Florencia Faivre y Pablo Rodríguez Jáuregui. Consta de cuatro partes como cuatro visiones diferentes de Buenos Aires tituladas: «Mi Buenos Aires herido», «Meado por los perros», «Claustrópolis» y «Bu-Bu». La música estuvo a cargo de Rodolfo Mederos, Gustavo Mozzi y Fernando Kabusacki.
Este film, que les llevó varios años de trabajo, utiliza tanto las técnicas tradicionales de animación como otras nuevas tales como collage y esténcil, este último realizado por Zaramella y Rulloni, con figuras bailando el tango y sobrevolando la ciudad.
No podía estar ausente el conventillo, el farol que se acomoda al porteño reo, el puente de La Boca y el obelisco, todo ello con una originalidad que emerge de la actitud de los creadores, quienes buscaron dentro de sí mismos en lugar de importar ideas foráneas.
De la creatividad y genialidad de Carlos Loiseau no tenemos dudas ni los argentinos ni los extranjeros, porque este artista plástico trascendió con mucho las fronteras de su país, pero ser el creador de un ídolo indiscutido que cobró vida propia traspolando a su autor. L ausencia de Caloi nos provoca la misma sorpresa, desazón, angustia y dolor que sentimos cuando se nos muere un amigo.Hemos perdido a un creador de magnitud, que con su personaje se excedió a sí mismo y penetró en todos los hogares, se metió en las conversaciones, irrumpió en las discusiones políticas --sin haber sido creado como humor político y se levantó como un líder indiscutido que vivirá con nosotros como Quino con Mafalda y Fontanarrosa con Inodoro Pereyra.
Publicado en Revista Aquende Noviembre 2017

lunes, 16 de octubre de 2017

Lola Mora, una mujer de avanzada

Tres mujeres se han destacado como verdaderas pioneras en la sociedad machista, conservadora y moralista de fines del siglo XIX, desarrollando sus vocaciones artísticas y desafiando las normas sociales sobre la condición de la mujer.
Permitirse ser madre soltera, enamorarse de un hombre casado y primo del esposo, y casarse con un hombre 21 años menor, a principios del siglo XX, es un emblema de singularización y coraje que dio que hablar a la maledicencia y les hizo pagar un precio muy alto por su atrevimiento.
Ellas son: Alfonsina Storni (1892-1938), poeta y periodista que escribió y publicó todos sus libros en un medio dominado por los hombres, dándose el lujo de ser madre soltera sin bajar la mirada.
Victoria Ocampo (1890-1979), periodista, escritora y mecenas, directora de la Revista “Sur”, que vivió desafiando los valores morales de su época y manteniéndose fiel a sus convicciones pese a la oposición de su familia y de la alta sociedad a la que pertenecía.
Lola Mora (1866-1936), escultora, dibujante e inventora que se atrevió a casar con un hombre 21 años menor que ella y que fuera objeto de los ataques de las damas moralistas así como de los políticos conservadores.
Si pensamos que a principios del siglo XXI, continúan los reclamos, las marchas y manifestaciones en favor de la igualdad de géneros, resulta abrumador imaginarse lo que debieron padecer estas mujeres por animarse a ser diferentes y la infelicidad como consecuencia de todas estas luchas.
Las tres han sido estudiadas por generaciones posteriores, reubicándolas en una revisión que, tampoco les hace justicia, ya que se pasó de la maledicencia a la idealización.
De lo que no cabe ninguna duda es que tienen ganado su lugar en la historia porque las tres eran talentosas y su arte resulta mucho más importante que sus historias personales.
Dolores Mora Vega nació entre Salta y Tucumán, ya que las dos provincias se disputan su pertenencia. Ella se sentía tucumana y quedó huérfana a los 18 años. Su habilidad para el retrato le permitió, antes de los 30 años, ser contratada por la legislatura de la provincia de Tucumán y reunir dinero para viajar a Buenos Aires y conseguir una beca para estudiar en Italia, que le otorga el presidente Uriburu.
Allí estudia con los mejores escultores, recibe premios y distinciones y se relaciona con los artistas de la sociedad francesa e italiana, lo que le da un prestigio que trae consigo al volver al país.
Relacionada con el presidente Julio A. Roca, y debido a su afición a las obras de gran tamaño, éste le encarga varios monumentos y hasta le cede un espacio en los subsuelos del Congreso de la Nación, para que ella utilice como taller. Durante estos años viaja constantemente y trabaja tanto en el atelier que tiene en Italia como en el de Buenos Aires.
La fuente de las Nereidas, renombrada por el público “La fuente de Lola Mora”, es totalmente realizada en Europa, en mármol de Carrara y traída en grandes bloques. La idea era ubicarla frente a la Catedral Metropolitana, pero las ligas moralistas de las damas de beneficencia y los opositores a Roca, aúnan sus voces en contra de esa “inmoralidad” y se inaugura en 1903 en El Paseo de Julio, con un gentío que más que ir a ver la obra, tiene curiosidad por esas desnudeces profanas que alteran la moral pública. Las mujeres de la sociedad se sintieron ofendidas por esta escultora que en su taller tenía la osadía de trabajar en pantalones.
Estas anécdotas que rodearon siempre la vida de Lola Mora, empalidecen la valía de su obra que es realmente monumental, con base en el neoclasicismo pero con la influencia que tuvo de los escultores franceses y españoles que ya incursionaban en el abstractismo.  Sus figuras tienen la fuerza de la naturaleza al desnudo, no hay cosmética, es pura garra. Realizó grandes obras que se encuentran en San Salvador de Jujuy, Rosario y Avellaneda por nombrar solo algunas ciudades.
Para el Congreso de la Nación realizó dos grupos escultóricos para ser colocados a los lados de la escalinata principal, que respondían uno al concepto de Libertad y Progreso, y otro al de Justicia, Trabajo y Paz. En su momento fueron retirados de su emplazamiento original por considerárselos “adefesios horribles” y ubicados en la casa de gobierno de la ciudad de San Salvador de Jujuy. Hace pocos años, se realizaron réplicas en 3D de los originales y se emplazaron a los lados de la escalinata del Congreso, en su sitio original.
El presidente Roca termina su mandato en 1904, y se recluye en una estancia en Córdoba, sus detractores tienen campo libre para lanzarse en una campaña de descrédito. No obstante, ella sigue trabajando en el taller del Congreso y allí se enamora de Luis Hernández Otero, un empleado 21 años menor que ella, hijo de un gobernador entrerriano, con quien se casa en 1909. Viajan a Italia y al poco tiempo, Lola Mora descubre las infidelidades de su marido, y terminan separándose.
Vuelve a la Argentina y decide ocuparse de la extracción de petróleo a partir de restos fósiles y se interna en cueva salteñas, invierte todo su dinero en este proyecto quedando al final con muchos inventos registrados pero empobrecida.
Enferma y sin dinero, es internada por sus tres sobrinas quienes la acompañan hasta el final, y quienes, con el fin de preservar la imagen pública de su tía,  queman la correspondencia y todos los papeles personales, que hubieran sido tan útiles para delinear su perfil.

Publicada en Revista Aquende Octubre 2017 

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jueves, 5 de octubre de 2017

El mirador Comastri

Nuestra cultura se ha ido forjando con el aporte de la inmigración, en especial la española y la italiana, que han venido a buscar un mejor futuro para ellos y sus hijos y lo consiguieron gracias a su contracción al trabajo constante. Si bien venían a “hacerse la América” su mentalidad se había forjado en la cultura del trabajo y evolucionaron porque este país les abrió sus puertas sin prejuicios y también por su dedicación y perseverancia en la tarea que realizaban.
Fue un italiano, Agustin Comastri quien en 1860 llegó a la Argentina y con solo 30 años se dedicó, junto a su mujer Clementina Cataldi, a aprovechar la tierra; plantar hortalizas, árboles frutales, tuvieron viñedos, y hasta en un momento fabricación de ladrillos. Todo en un predio comprendido entre las calles Niceto Vega, Dorrego, Corrientes y el arroyo Maldonado que por esa época estaba a cielo abierto.
El lugar fue utilizado por personajes históricos de la talla de Nicolás Avellaneda, Carlos Pellegrini, Luis maría Campos y Bartolomé Mitre. Y afirman los historiadores que le sirvió de escondite a Hipólito Yrigoyen en la revolución radical que ocurriera en el año 1893.
Comastri eligió la manzana comprendida entre las calles Loyola, Bonpland, Aguirre y Fitz Roy para la construcción de una casa que albergara a toda su familia. El arquitecto Eugenio Bagini diseñó en el centro de la manzana un mirador desde el cual se podían visualizar posibles enemigos.
El predio original fueron achicándose por varias razones: tuvo que vender una parte al gobierno para construir las vías del ferrocarril Urquiza, luego sus ganancias mermaron por emprendimientos que no resultaron satisfactorios y, así, fue desprendiéndose de otros lotes.
Al morir en el año 1991, sus diez hijos dividieron el predio en parcelas que fueron vendiendo y solo quedó en propiedad de la familia la manzana en que se encuentra el mirador. El lugar fue alquilado por distintas instituciones: un hogar para niños con problemas, luego una universidad y en la actualidad funciona la Escuela Nacional de Educación Técnica N° 34, Ing. Enrique Martin Hermitte.
El sitio fue declarado de interés cultural y gracias a la decisión, esfuerzo y perseverancia de las fuerzas vivas barriales tales como la Junta de Estudios Históricos de Chacarita y Colegiales, la Asociación de Amigos del Parque Los Andes acompañados por el tataranieto de Agustín Comastri, el arquitecto Raúl Comastri, lograron aprobar los planes del plan de refacciones e iniciar las obras pertinentes con miras a reabrir sus puertas para ser un lugar visitado por vecinos y turistas.
La cúpula tenía los vidrios rotos, techos y paredes en mal estado debido a las lluvias e incluso una parte del edificio se había desmoronado. Por otra parte, por necesidades de los locatarios, se construyó pegada al mirador, un ala nueva que no mantenía el estilo neo-renacentista.
En abril de 2017 comenzaron las obras, con la idea de mantener el estilo neo-renacentista que tuviera en su origen, incluso desplazando las construcciones que fueron agregadas a posteriori dentro del mismo terreno.
Es de hacer notar que existe una puja entre los barrios de Chacarita y Villa Crespo ya que ambos afirman que la propiedad corresponde a sus respectivos barrios.
Diego del Pino, colaborador durante veinte años de la revista Aquende, que ha ganado numerosos premios como historiador de los barrios porteños consideraba que por la delimitación del barrio de Chacarita el mirador Comastri se correspondía con este barrio y no con el de Villa Crespo pero la puja continúa y, en rigor, el conflicto que divide a los dos barrios es de dos cuadras ya que el mirador está en el límite.
De lo que no quedan dudas es de que ese mirador rural, uno de los pocos que continúan en pie en la ciudad, merece ser restaurado para el bien de todos.
El predio ha sido catalogado por la Legislatura en el año 2004 como Sitio de Interés Cultural, y tiene Protección Estructural del Área de Patrimonio Histórico esto, con ser de mucha importancia, no alcanza a su preservación si no se encuentra la manera de convertirlo en un sitio vivo, como sería si se lograra habilitarlo como centro cultural del barrio.
Chacarita se ha ido modificando mucho en los últimos años debido en parte a las productoras de cine y televisión como Pol-ka e Ideas del Sur, por lo cual numerosos artistas se están mudando a esta zona, por otro lado se lo ha catalogado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como Distrito Audiovisual, restaurantes de distintas características se han instalado en sus calles, como bares y confiterías. Caben mencionar también los centros científicos para niños, y la gran cantidad de paredes pintadas por artistas plásticos que le va dando un toque especial a sus callecitas empedradas.

Estamos a la espera de sumar al Mirador Comastri como centro de actividades culturales, lo que continuaría con esta movida progresista que nos beneficia a todos.

Publicado en Revista Aquende Setiembre 2017

domingo, 13 de agosto de 2017

Para muestra: ¿Con un botón basta?

La competencia de los medios de comunicación, sean estos gráficos, radiales, televisivos o provenientes de las redes sociales, ha llevado a esta sociedad a recibir, en forma diaria, una catarata de malas noticias. Pareciera que la bondad, el buen trato, la cultura del trabajo y los esfuerzos que realiza la gente estudiando para superarse a sí misma y tener mejores empleos, no resultan interesantes para difundir.
Esto se agrava actualmente por la cantidad de canales, radios, revistas y redes sociales que se multiplican cada vez más, atosigándonos desde distintos ámbitos.
Nadie niega que la violencia de género es un flagelo que existió siempre pero  hoy en día aumentó exponencialmente, en parte, por la insistencia de los medios en repetirlas. Además, el avance innegable de la mujer en la sociedad se produjo con tanta celeridad que los hombres, en especial los menos preparados, lo viven como un peligro del que es imprescindible defenderse.
Pensemos en el siglo XIX, se viajaba en carretas tiradas por bueyes por lo cual los traslados eran muy lentos. No existían ni el teléfono, ni la radio, ni la televisión, ni internet. No se podía grabar sonido, no existían los discos y la gente concurría a los conciertos en vivo, donde todos los instrumentos eran acústicos. Los entretenimientos estaban dados por la música, la lectura, la plástica y el teatro.
Todos los cambios se ocurrieron en cien años, a tal punto que, si le preguntáramos a algún niño menor de diez años, no podría imaginarse a una sociedad vivía sin computadoras, tablets, celulares, etc.
La vida cotidiana se transformó en un torbellino y la necesidad de responder a los estímulos que se nos presentan nos obliga a vivir estresados.
El estrés modifica nuestro humor, nos exigimos rendir más de lo que deberíamos, los médicos nos aconsejan descansar, dormir ocho horas y ellos hacen guardias de treinta y seis. La multiplicidad de funciones de los teléfonos celulares hace que las personas caminen por la calle, viajen en colectivo, subte o tren con la vista fija en la pantalla del pequeño adminículo que se ha convertido en nuestro dictador personal. Incluso vemos a diario personas que utilizan el teléfono mientras manejan.
Las comidas familiares han perdido la sobremesa, cada vez dialogan menos porque sus miembros están enviando o contestando mensajes.  Así vamos, inevitablemente, camino al autismo.
Si bien las noticias funestas deben ser dadas a conocer a la población, deberían comunicarse con la misma tenacidad las buenas, las que nos completan la realidad porque si bien la violencia de género existe, también existe el amor entre parejas. Hay pedófilos y también padres que se brindan a sus hijos con devoción. Hay corrupción en los políticos y también gente honrada y honesta que se entrega a la política con la intención de mejorar las cosas que andan mal. Hay gente que te atropella por la vereda pero también gente que pide disculpas y, finalmente, hay muchos carteristas, estafadores y ladrones y muchas más personas que tienen en claro no quedarse con lo que no les pertenece.
Creo que tendríamos que ampliar nuestra visión porque pareciera que estamos programados para registrar lo negativo en todos los órdenes. Un comediante dijo por televisión “estoy cansado de que me digan que se perdió un anciano con alzheimer pero que no me cuenten de cuando lo encontraron”.
Hay gente que trabaja ad-honorem atendiendo el teléfono en atención al suicida, hay mujeres que tejen muñequitos para los niños con enfermedades graves internados en hospitales públicos, y también hombres y mujeres que les leen a los ciegos. Y otra enorme cantidad de actividades que realizan personas con el solo propósito de ayudar a quien lo necesita.
El martes 25 de julio pasado, caminando muy rápido por la calle Federico Lacroze a la altura de Alvarez Thomas, de pronto me doy cuenta de que no tengo la cartera que llevaba en bandolera. Tenía poco dinero pero todos los documentos, tarjetas, agenda, teléfono y muchos papelitos, con recordatorios para mí, que escribo en el momento y no podría rehacer. Mi primer pensamiento fue “me la robaron”, volví sobre mis pasos porque de todos modos no tenía ni la Sube, así que debía volver a mi casa. Luego de hacer media cuadra tan rápido como antes veo a un señor que me hace señas y detrás de este, un muchacho con mi cartera en alto y la correa colgando, no me habían robado, se me había caído.
El primero me dijo: “vi cuando se le cayó pero iba tan apurada que cruzó antes de que pudiera avisarle”. El que estaba más atrás, enarbolando mi cartera de la cual colgaba la manija que se había soltado de un lado, me dijo: “justo iba a abrirla para ver si había algún teléfono donde llamar”, quedé sorprendida y me deshice en dar las gracias.
Existe la gente buena, honrada y solidaria y son mayoría.




Publicada en Revista Aquende Agosto de 2017

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viernes, 16 de junio de 2017

Nelly Omar, la mujer del tango

De pie en el escenario, con el acompañamiento de guitarras, la espalda bien derecha, la voz límpida y la garra que la caracterizó siempre, así festejó Nelly Omar su cumpleaños número 100. Un Luna Park lleno de gente entusiasta la acompañaba, escuchando con atención y aplausos el vals “Parece Mentira” de Francisco Canaro y Homero Manzi: “Yo soy como siempre, yo nunca cambié…” que eligió como primer tema porque según ella esta letra la representaba.
En rigor, esa frase la representa en parte, la parte que tiene que ver con sus convicciones políticas, su lealtad sin reservas a Juan Domingo Perón y su amistad desinteresada con Eva Perón. En lo que respecta a su actitud frente a la vida, tuvo la inteligencia de ir adaptándose a los tiempos que le tocó vivir y, como dijo más de una vez, a tener una actitud positiva frente a la adversidad.
Nilda Elvira Vattuone (conocida como Nelly Omar), nació en Bonifacio, Provincia de Buenos Aires un 24 de setiembre de 1911, aunque muy pronto su familia se mudó a Guaminí, localidad a la que siempre recordaba, dedicándole la canción que lleva ese nombre.
Su padre fue una figura que marcó su infancia y la de sus hermanos, tocaba la guitarra y era amigo de Razzano, razón por la cual siendo una niña ella escuchó cantar a Gardel en su propia casa.
Eran diez hermanos, su padre murió cuando ella tenía 11 años y su madre los trajo a todos a Buenos Aires, con la ilusión de darles un futuro mejor. Ella trabajó de muy joven en una fábrica de medias hasta lograr en 1924 un contrato con el dueño del cine teatro Argos, sito en Federico Lacroze 3455 de esta capital, que aún existe, que consistía en cantar en un festival a beneficio del Club Colegiales.
Esta presentación le valió vincularse con el ambiente radial donde muy pronto consiguió un contrato para cantar en Radio Rivadavia y luego en Splendid. Corría el año 1932, tanto el tango como la radio eran las prima donnas del entretenimiento. Tenía por ese entonces 20 años.
Se casó en 1935 con Antonio Molina para evitar ser la cuidadora de sus hermanos pero no resultó de ninguna manera. Estuvieron dos meses juntos aunque oficialmente se separaron a los 8 años. Luego apareció Homero Manzi en su vida, que estaba loco por ella pero no se divorciaba de su mujer. Cuentan los que los conocieron que vivieron un apasionado romance, trunco, porque ella no toleraba una relación compartida y él, por su parte, había experimentado el dolor de ver a su mujer tratando de suicidarse porque él la dejara. Es posible que ella negara por años esa relación por una formación rígida moralmente, representativa de la primera mitad del siglo XX, se dijo muchas veces que el tango “Malena” se lo escribió a ella, aunque existen versiones encontradas, otros dicen que se lo dedicó a una cantante argentina llamada Malena de Toledo, que conoció al volver de un viaje a México. Lo que sí confesó ella fue que él le dedicó otros temas como: “Sur” y “Solamente ella”.
Fue llamada “La Gardel con polleras”, “La voz dramática del tango” y “La voz diferente”. Ella no estuvo de acuerdo con ninguno de estos motes. Tenía muy en claro que para triunfar en el arte hay que buscar hacia adentro y no copiar. Dijo en muchas oportunidades que al iniciar su carrera hacía el repertorio de Gardel por admiración, pero que nunca lo imitó y pronto armó su propio repertorio. Su flexibilidad y adaptación al devenir tanguero, se aprecia al recorrer su carrera y ver que pasó de los valses de la década del 20, al tango canchengue, tango dramático, tango canción y hasta llegó a hacer la muerte de “Jacinto Chiclana” de Borges y Piazzola. A propósito de Piazzola, ella decía: “todos quieren ser Astor Piazzola, no podrán porque Piazzola hubo uno solo como Gardel, Magaldi o Corsini. Por eso esta decadencia. Porque si cada uno mostrara lo que sabe volverían más las orquestas típicas.”
Su adhesión no negociable con el peronismo de Perón y Evita, le valió en el ’55 integrar la lista negra de los que no eran contratados en ningún lado. Su amiga Tita Merello le consiguió un trabajo en Montevideo y luego se fue a Venezuela. Volvió en la década del ’60.
Mantuvo un noviazgo de 8 años con Anibal Cufré, hasta la muerte de éste. Y finalmente, teniendo ya 82 años se enamora de Héctor Oviedo, mucho más joven que ella, periodista, poeta lunfardo y verdadero compañero de Nelly Omar desde el año 1993 hasta 1999 en que él fallece.
Nelly Omar fue una cantante extraordinaria, su voz mantuvo la nitidez durante toda su carrera, fue una verdadera feminista en el sentido esencial del término ya que se mantuvo a sí misma y vivió la vida de acuerdo a sus convicciones y creencias sin dejarse arrastrar por las convenciones sociales, fue una mujer que hasta el final de sus días, siguió creyendo que el enamoramiento es uno de los mejores estados.
Marina Zucchi, del diario Clarín, le hizo una entrevista un día antes de cumplir 100 años, y hablando de lo feliz que había sido con Héctor Oviedo, la periodista le preguntó: “Ahí dejo de enamorarse?” Y ella contestó: “No, lo más lindo que hay es enamorarse. Correspondido, desde luego. Porque si te enamorás de algo imposible, no podés ser feliz.”

Homero Manzi murió muy joven, a los 42 años y meses antes de su deceso escribió dos letras: “Versos de un payador para el general Juan Perón” y “Versos de un payador a la señora Eva Perón” a las que le puso música Hugo del Carril. Nelly Omar las cantó fiel a sus convicciones y un 20 de diciembre de 2013 terminó sus días cantando para adentro mientras dormía.


Publicado en Revista Aquende, Junio 2017

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martes, 2 de mayo de 2017

Murió Abelardo Castillo

¡Qué día negro para la literatura! Murió uno de los escritores que leí con más ahínco, con pasión y, a la vez, advirtiendo que en cada página, en cada frase me estaba dando una lección de cómo se escribe. Leerlo, solo leerlo era tener un taller literario a disposición.
Desde que en mi adolescencia leí "Las Otras Puertas"  (Premio Casa de las Américas cuando él contaba 26 años) hasta sus últimos textos, pasando por Los Cuentos Crueles, Israfel, El Evangelio según Van Hutten, El que tiene ser, Crónica de un iniciado y tantos otros que compré, regalé y me regalaron, siempre he corroborado que la literatura es un sentimiento, una manera de acceder al conocimiento a través de la sensibilidad.
Tuve la suerte de conocerlo personalmente y de entrevistarlo en Radio Municipal, en el programa "Taller azul" que hacía con María Delia Gavin y al que concurrió con su esposa, la escritora Sylvia Iparraguirre, Fue otro día aciago para el arte, esa vez para el cine, porque nos enteramos antes de salir al aire, que Federico Fellini había muerto y todos en el estudio estábamos conmovidos por ese ser, del que nos separaba un océano pero al que estábamos fuertemente unidos por sus creaciones cinematográficas. Y compartimos un duelo.
Abelardo Castillo fue uno de los grandes escritores argentinos, fue un  autodidacta quizás por eso había logrado desmenuzar hasta el hueso la esencia de la escritura, buscando respuestas sin arrogancias pero con la convicción de que lo que decía no lo tenía agarrado con alfileres
Fue un  hombre que no se formó en la mejor universidad sino a través de sus lecturas, y escucharlo siempre resultaba una fiesta porque lo que decía no eran frases ni pensamientos que oyera o leyera en otro lado sino el producto de reflexionar sobre sus experiencias y sobre el camino realizado para lograr sus propósitos.

Hasta la relectura de otro de tus textos

Mi sincero pésame a Sylvia, Omi Fernández

sábado, 1 de abril de 2017

Paul Verlaine y Vincent Van Gogh

Un 30 de marzo nació el poeta francés Paul VERLAINE, corría el año 1844. Su poesía se caracterizó por climas delicados y melancólicos de gran vuelo contrastantes con la turbulenta, amorosa y apasionada vida amorosa que tuvo con otro gran poeta: Arthur Rimbaud (apodado "el poeta maldito"),
El siglo XIX no fue compasivo con los homosexuales, mucho menos si uno de ellos estaba casado y era padre como el caso de Verlaine, que se atrevió a dejar a su familia para seguir a Rimbaud que por ese entonces tenía 16 años.
La historia fue llevada al cine en 1995 por la directora polaca Agniezska Holland, con estupendas actuaciones de David Thewlis (Verlaine) y Leonardo Di Caprio (Rimbaud),  aquí comparto "Il pleure dans mi coeur - Llueve en mi corazón", en su versión bilingüe. Ninguna de las traducciones que se han hecho logró captar la musicalidad del francés original pero, a falta de pan...

Y puesto que Vincent Van Gogh también cumplió años el 30 de marzo, nada mejor que su obra "Campo de trigo en la lluvia" para ilustrar el poema 

Il pleure dans mon coeur     Llora en mi corazón 

Comme il pleut sur la ville ;    como llueve en la ciudad; 

Quelle est cette langueur        ¿qué languidez es ésa 

Qui pénètre mon coeur ?          que penetra en mi corazón?

Ô bruit doux de la pluie         ¡Oh, ruido suave de la lluvia 

Par terre et sur les toits !     en la tierra y en los tejados! 

Pour un coeur qui s'ennuie,      Para un corazón que se aburre 

Ô le chant de la pluie !         ¡el canto de la lluvia!


Il pleure sans raison            Llora sin razón 

Dans ce coeur qui s'écoeure.     en este corazón que se revuelve.

Quoi ! nulle trahison ?…         ¡Qué! ¿Ninguna traición?…  

Ce deuil est sans raison.        Ese luto es sin razón.    


C'est bien la pire peine         ¡Es pues la peor pena     

De ne savoir pourquoi,           no saber por qué,            

Sans amour et sans haine,        sin amor y sin odio, 
    

Mon coeur a tant de peine !      mi corazón siente tanta pena! 



Paul Verlaine (1844-1896) 

sábado, 21 de enero de 2017

El siglo XXI marcha hacia atrás

El discurso de asunción a la presidencia de Donald Trump, confirma la postura drástica que adoptó durante la campaña. Muchos esperábamos que una vez logrado su propósito bajara el tono y pronunciara palabras conciliadoras convocando a la unidad pero nuestras esperanzas se vieron frustradas frente a las frases contundentes y discriminatorias que solo exacerban diferencias.

La reacción de la gente en las calles produjo una represión que dejó más de cien detenidos, en tanto a pocas cuadras se vivía un mundo felíz al mejor estilo Disney.

Hoy, a menos de veinticuatro horas de la jura, una marcha multitudinaria de mujeres (a la que también se agregaron hombres y grupos minoritarios) está llenando las calles de Whashington DC, con la consigna clara de no perder los derechos que se fueron ganando año a año con la lucha y el sufrimientos de numerosas mujeres.

Aquí la foto del diario La Nación mostrando a la multitud


Esperemos que no sea en vano.

lunes, 9 de enero de 2017

Meryl Streep y su discurso en los Golden Globe

Meryl Streep usó su premio en los Golden Globe 2017 para hablarle a todos de la xenofobia, la discriminación racial, el uso del poder para humillar a quienes están en inferioridad de condiciones, en fin, crucificó a Donald Trump sin siquiera nombrarlo.

Esto es inteligencia, sensibilidad y humanismo. Aquí el video subtitulado ¡Imperdible!




miércoles, 9 de noviembre de 2016

¿Y ahora cómo sigue?

Hoy se confirmó el triunfo en las urnas del empresario Donald Trump. Un resultado desastroso que demuestra una vez más que el país de Disneylandia está poblado por xenófobos, racistas y misóginos que todavía siguen levantando la bandera del individualismo a ultranza, el uno contra todos, la superioridad del rubio de ojos celestes, la ley del rifle.

¿Qué nos espera después de estos resultados? Porque al ser una potencia económica las medidas que se tomen afectarán en mucho a toda América Latina.

¿Ahora cómo sigue?

jueves, 3 de noviembre de 2016

¿Qué nos está pasando?

Ya anciana, Alicia Moreau de Justo seguía manifestando en favor de la mujer y contra la trata de blancas, se la ve en una foto del Archivo General de La Nación que se publicara el día de su muerte (12-mayo-1986) y que circuló estos días por las redes sociales a raíz de la marcha #Ni una menos.









La violencia de género no es nueva, se trata de abuso de poder, el más fuerte arremete con el más débil porque, sencillamente, puede hacerlo.
Se estima que cada veinte días una mujer es asesinada, en general, por su pareja o expareja, por celos, por despecho, por resentimientos.
Pero no es sólo la mujer, también son víctimas niños y ancianos, es decir, las víctimas son seres vulnerables cuyo físico les impide defenderse apropiadamente.
El mes pasado bajo el lema #Ni una menos, se convocó a la sociedad para unirse contra el femicidio, huelga decir que fue un éxito, miles de personas acudieron a decir basta, desaLa violencia de género no es nueva, se trata de abuso de poder, el más fuerte arremete con el más débil porque, sencillamente, puede hacerlo.fiando la lluvia constante que las azotó impiadosamente.
Sin embargo, tres días después ocurrió el triple femicidio en Mendoza, un profesor de artes marciales mató a su ex-pareja, Lorena Arias de 30 años, a Susana Ortiz (54) y a Vicenta Díaz (90), dejando heridos de gravedad a un bebe que debió ser atendido en terapia intensiva y a un niño de 11 años que debieron intervenir quirúrgicamente. Sólo se salvó de la masacre un niño de 8 años que se escondió y pudo pedir ayuda.
Resulta claro que la marcha sirve para que la gente se exprese, para hacer catarsis, pero de ninguna manera para frenar la violencia despiadada con la que convivimos últimamente.
El tema es complejo y excede la violencia de género, el niño, el bebé y la anciana nonagenaria son incluidos en este derroche de violencia. El perpetrador se presentó en un hospital para curarse una herida alegando que había sido víctima de un robo. ¿En ningún momento recapacitó sobre lo que fue capaz de hacer?
Es la ley de la selva, el más fuerte (o el que carece de moral) descarga su furia contra seres débiles.
Como dijimos al principio la violencia familiar no es nueva, también es cierto que la posibilidad de difundir esos hechos que nos da hoy la radio, televisión e Internet a la que ahora se le suman las redes sociales -que aumentan en proporción geométrica el alcance de las noticias-, hace que sea posible llegar a miles de personas en cuestión de segundos. Sin embargo, en esta época la violación, tortura y posterior asesinato, son mucho más cruentos de lo que eran hace cincuenta años atrás. Hoy, hay un desprecio por la vida humana, desprecio por la propia y por tanto, por la de los demás. Los casos se repiten sin respiro, hace pocos días, en la puerta de una casa de Rafael Calzada una mujer salía con su hija adolescente y una beba de dos meses. Para robarle el auto, dos jóvenes arrastran a las dos mujeres al suelo, suben al vehículo y arrancan. Al ver la reacción de desesperación de la madre, advierten que había un bebe en el asiento de atrás y, simplemente, con el auto en movimiento, a casi una cuadra de donde había quedado la mujer, sin detener el coche, tiraron al bebe a la calle, afortunadamente la sillita en la que estaba atado lo protegió sin sufrir ningún daño.
Estas son referencias a hechos acaecidos en nuestro país, pero la violencia se ha desatado en el mundo entero. Zygmunt Baunmann el sociólogo polaco acuñó el concepto de “Cultura líquida” refiriéndose a que los valores se nos escurren por entre los dedos, no hay conceptos sólidos que perduren, toda la sociedad vive inmersa en un medio líquido, como si flotáramos.
El francés Gilles Lipovetsky publicó hace ya muchos años un libro intitulado “La era del vacío” donde analiza la hipermodernidad como una época donde predomina el consumismo, el narcisismo y la supremacía de lo individual sobre lo colectivo. Siguiendo con el pensamiento de Lipovetsky, éste dice que los roles de hombre y mujer han variado pero no tanto para producir cambios sustantivos. Aunque es cierto que el hombre se ocupa de las compras y de cambiar pañales, sigue siendo responsabilidad de la mujer y además, ésta tiene conciencia de los derechos que como persona le corresponden, por lo que recargada de obligaciones, igual sigue ingeniándoselas para ocuparse de su carrera profesional, en estos años, sin culpa.
Esta es la sociedad en la que vivimos. Lo privado se ha vuelto público, la antigua frase española “tanto tienes, tanto vales” es ley y se cometen actos impúdicos solo para obtener el dinero que se necesita para adquirir el último modelo de celular, tablet, ipod e ipad, jeans o zapatillas de marca.
Volviendo a la marcha #Ni una menos, en un momento, una periodista estaba entrevistando a una mujer que en el 2004 había perdido a su hijita de cuatro años, a la que encontraron en un container de basura con visibles signos de haber sido violada y maltratada. Para revelar estos casos estaba convocada la marcha, estos y tantos otros de violencia de género pero un grupo de fanáticos se puso a cantar a voz en cuello una consigna partidaria en contra del actual presidente y la entrevista quedó trunca. Sin favorecer ni criticar ideas políticas, esto no cabe duda que habrá producido vergüenza ajena a más de un partidario justicialista, porque una cosa es defender los ideales y otra muy distinta es atropellar sin respeto al dolor ajeno, el patoterismo se impone, así como también la falta de empatía.
Debemos dar un corte a la violencia en todas sus formas, que la justicia imponga el cumplimiento de las leyes que están, que desde los centros educativos se machaque hasta el cansancio y que, desde el hogar, se utilice la mesa familiar para abrir las puertas al diálogo de los padres con los hijos.

Publicado por Revista Aquende, Noviembre 2016


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miércoles, 14 de septiembre de 2016

El cine italiano y sus creadores (2da. Parte)

Italia es un país de grandes creadores en todas las disciplinas artísticas. Su clima, su geografía y su idiosincrasia facilitan el desarrollo de la imaginación y su posterior concreción en la obra de arte.
En el caso del cine, genios como Rossellini, Fellini, De Sica, Visconti, y Monicelli y tantos otros crearon un camino que no ha bajado el pulso a través de los años.

Francesco Rosi, cineasta napolitano (1922-2015), se inició como asistente de dirección de Rossellini en “La Tierra Tiembla” de 1948, y pocos años después ya estaba filmando por su cuenta siendo a su vez su propio guionista, solo o en colaboración con otros.
Su primer éxito fue “La sfida” (El desafío) de 1958 a la que siguieron alrededor de 20 films entre los que se destacan: “El caso Mattei” 1972, “Lucky Luciano” 1976, “”Cristo se ha bajado en Eboli” 1979 y “Crónica de una muerte anunciada” 1986, basada en la novela homónima de Gabriel García Marquez.

Lina Wertmuller es una guionista y directora de cine italia nacida en 1928, a los 34 años ya estaba trabajando como asistente de director de Federico Fellini en el film 8 y 1/2, descendiente de suizos pertenecía a la clase aristocrática pero su ideología estaba orientada hacia el feminismo y el comunismo que por los años '60, en Italia, era una postura muy frecuente entre las intelectuales mujeres. Sin embargo, su fama mundial se debe a una serie de films protagonizados por Giancarlo Giannini, que se caracterizaron por el humor y la ridiculización de posturas esquemáticas de sus congéneres. Tres de esos films fueron, en orden decreciente: “Amor, Muerte, Tarantela y Vino” (1978), “Amor y anarquía” (1973) y “Mimí Metalúrgico” (1972). Esta última trata de un hombre que al enterarse de que su mujer lo engaña, decide salvar su propio honor acostándose con la esposa del amante de la suya. Cuando el espectador conoce a la mujer con quien quiere perpetrar devolverle los cuernos a su oponente, la risa surge franca y directa como en todas las películas de Wertmuller, ya que ésta es una obesa con verrugas en la cara, y el esfuerzo de este pobre señor resulta totalmente desmedido.

Ettore Scola nació en Roma en 1931, fue un guionista y director de cine de gran producción. Su mayor éxito fue El Baile”, nominado al Oscar como mejor película extranjera en 1983, que muestra a través de un salón de baile, sin diálogos, los cambios que se fueron dando tanto en lo política como en lo social, en Francia , a partir de 1936. Otros éxitos fueron “Nos habíamos amado tanto”, 1974, “Feos, sucios y malos” de 1976, y “Una jornada particular” con Marcello Mastroiani y Sofía Loren. Estos interpretan a dos vecinos que se encuentran el día que Hitler visita Italia, ella una ama de casa poco felíz y el un homosexual, ambos con una visión desencantada del vivir.
Scola murió en enero del 2016.

Liliana Cavani nace en Módena en 1933. Es guionista y cineasta. A diferencia de Wertmuller, su mirada no es humorística sino que muestra la realidad más descarnada, sin golpes bajos y sin eufemismos. Su repercusión fuera de su tierra natal se produce en 1974, cuando filma “Portero de Noche” con las actuaciones de los británicos Dirk Bogarde y Charlotte Rampling. La temática gira en torno a las relaciones tortuosas que surgen entre una judía de un campo de concentración y el oficial nazi del que en su momento fue amante obligada. Un film sobre los vínculos negativos y la autodestrucción.
También debemos a Cavani el film “La piel”, basada en la obra publicada en 1949 de Curcio Malaparte, que narra las historias de los norteamericanos cuando llegan a Italia luego de la guerra, la hambruna, la ley de la sobrevivencia a cualquier precio y la indiferencia y futilidad de los burgueses a quienes solo les preocupa su bienestar. Es un film crudo que quita el aliento como todo lo que hace Cavani, sin concesiones. Además de guionista y directora Liliana Cavani ha realizado muchas puestas en escena de óperas, en especial en el Teatro Alla Scala de Milano, como Traviata de Verdi, Manon Lescaut de Puccini y Cavalleria Rusticana de Mascagni.

Roberto Benigni nació en la provincia de Arezo en 1952, es un reconocido actor de teatro clásico, de cine y televisión (desempeña un papel principal en la película de Woody Allen “De Roma con amor”) y es también un cineasta que ha traspasado las fronteras de su país natal con el éxito que tuvo su film “La vida es bella”, de la que fue guionista, actor y director. En 1997 , este film fue galardonado con tres premios de la Academia, el Oscar a mejor actor, a mejor película de habla no inglesa y a mejor banda sonora. La temática ha asombrado por la mirada de un padre que trata de proteger a su hijo de los horrores de la guerra y por un niño que, por su inocencia, cree firmemente lo que su padre le dice, viviendo en un mundo imaginario que nada tiene que ver con la realidad que lo circunda.

Giuseppe Tornatore, siciliano nacido en 1956, es un símbolo de la cinematografía italiana aunque su producción tiene desniveles (más según los críticos que el público). Se ubicó en primera línea cuando en 1989 ganó el Oscar a mejor película extranjera por “Cinema Paradiso”, una historia nostálgica y llena de lirismo que arrasó en el mundo occidental, colocándolo entre los mejores cineastas italianos del siglo XX y, es meritorio mencionar, no se durmió en los laureles, en 1998 estrenó “La Leyenda del 1900”, menos conocida que la anterior pero con un guión basado en un relato de su compatriota Alessandro Baricco, que conmueve sin golpes bajos al contarnos la vida de un niño que es abandonado en la sala de máquinas de un barco de pasajeros y, adoptado por uno de los carboneros, se cria en un ambiente diferente y sin la debida instrucción. Pese a ello el niño demuestra un talento especial por la música convirtiéndose en el pianista del barco. Otra gran historia fue “Estamos todos bien” que con la actuación de Marcello Mastroiani relata la historia de un padre que se ha conectado con los hijos a través de la mujer y al quedar viudo tiene que iniciar un vínculo que no estuvo signado por la sinceridad. En el 2013, estrena “La Mejor Oferta”, relato de un solterón especialista en arte plástica que se anima a entregarse al amor ya de grande. Es, también, un relato de gran lirismo y que ahonda en la psicología de seres solitarios.

La serie de films estrenados en la posguerra y llamados neorrealistas, dio lugar a una gran cantidad de cineastas que fueron cambiando sus temáticas, conforme a los cambios sociales pero que sin duda son los herederos de aquellos y mantienen tanto la calidad de imagen como de contenido.

Publicado en Revista Aquende Setiembre 2016